
La instalación de vermicompostaje que Construcciones Ojembarrena ejecutó en Pancorbo entra en su fase de arranque productivo: Naturalia Bureba ya trabaja en la reproducción de lombrices y en la recogida de los primeros residuos orgánicos que servirán de alimento a los futuros 40 lechos de humus.
Desde Construcciones Ojembarrena seguimos con especial atención el desarrollo de este proyecto, ya que fuimos los encargados de levantar la infraestructura que hoy hace posible esta nueva etapa. La planta de vermicompostaje de Pancorbo, construida sobre una solera impermeable de unos 1.500 metros cuadrados y pensada para gestionar hasta mil toneladas anuales de residuos orgánicos, comienza ahora a llenarse de actividad real tras meses de obra y tramitación.
De la obra al primer humus
Naturalia Bureba, la empresa de economía circular vinculada a Aspodemi, ha entrado en la fase de reproducción de lombrices sobre el lecho de gusanos que se fue alimentando durante el proyecto piloto. En estos momentos disponen ya de casi cinco montículos con población suficiente para empezar a duplicarse, con el objetivo de llegar a los 40 caballones que la instalación puede albergar. Confían en alcanzar esa cifra después del verano, el paso previo imprescindible para poder empezar a recibir de forma regular los residuos de grandes generadores de la zona.
De momento, la planta que construimos ya cumple una función real: los restos no peligrosos de un supermercado de Miranda —frutas, verduras y pan— se están retirando y, en esta fase todavía embrionaria, derivando a la planta experimental de Aspodemi mientras se completa el aumento de población de lombrices en Pancorbo. En paralelo, Naturalia Bureba tramita su incorporación al Registro de operadores SANDACH, el paso obligatorio para poder alimentar a las lombrices también con derivados de carne, pescado, huevos o lácteos.
Maquinaria pendiente para completar el proceso
Contar con una instalación operativa es solo una parte del reto. Para que el vermicompostaje funcione a pleno rendimiento, Naturalia Bureba necesita ahora maquinaria específica: un pequeño tractor con aperos intercambiables para el volteo y el triturado de los residuos en cada uno de los 40 caballones, y valoran también un camión pequeño de basura que facilite la recogida en varios grandes generadores a la vez.
Según explicó Alex García, técnico de la empresa, ese equipamiento —de recurrir al mercado de segunda mano— rondaría los 50.000 euros, una inversión que todavía están gestionando a través de convocatorias de ayudas de Transición Justa y Reto Demográfico, sin descartar recurrir también a algún préstamo complementario.
Próximos hitos: contratos, compostaje comunitario y comercialización
El plan de Naturalia Bureba combina varias líneas de trabajo en los próximos meses:
Cerrar acuerdos con nuevos grandes generadores de residuos orgánicos de Miranda y su entorno, con el objetivo de tener dos contratos firmados a final de año y llegar a la decena a medio plazo.
Poner en marcha la gestión de las 24 islas de compostaje comunitario de la Mancomunidad Desfiladero Bureba, licitación que Naturalia Bureba ha adjudicado para su primer año.
Escalar la producción hasta las cerca de 300 toneladas de humus de lombriz que esperan obtener una vez la planta funcione a capacidad plena, repartidas en un 80% en formato sólido y un 20% en líquido.
Iniciar la fase de comercialización a partir del invierno, cuando calculan que ya tendrán producto disponible de cara a la primavera.
Desde Construcciones Ojembarrena nos satisface ver cómo la infraestructura que construimos en Pancorbo empieza a dar sus primeros frutos reales, con un modelo que apuesta por una gestión de residuos local, de kilómetro cero y con menor huella de carbono. Seguiremos informando de los avances de Naturalia Bureba hasta que la planta alcance su plena capacidad y comience a comercializar su fertilizante orgánico en el mercado local.
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