
La Fundación Aciturri inicia la obra de su nueva sede
Ó.C.-P.C.P. / Miranda de Ebro – domingo, 24 de mayo de 2026
El mirandés Ginés Clemente ha elegido el gallinero del barrio de Bayas en el que empezó la actividad en 1977. Con la inauguración de este espacio, el empresario celebrará el 50 aniversario de la compañía
La Fundación Aciturri se prepara para entrar en una nueva etapa. Para conseguir dar el salto que se pretende, ya han empezado a construir su futura sede, que además estará en un lugar simbólico para el fundador de la compañía, el mirandés Ginés Clemente. El empresario local expone que el espacio elegido, un gallinero y una casa anexa, «están en el barrio de Bayas, donde yo empecé», por lo que de alguna manera este impulso de la entidad servirá para «conservar la raíz» de lo que luego se ha convertido en un gigante aeronáutico. Además, lo especial de este paso también supone un hito cronográfico, ya que en 2027 la firma cumplirá 50 años desde la creación de aquella primera pieza, aniversario del que da fe una placa en esa edificación, con la fecha 14 de mayo de 1977.
Más allá de todo esto, el fundador del grupo Aciturri reconoce que el reto pasa ahora por ayudar a Miranda, «porque si tienes la capacidad de echar una mano, pues la echaremos, ya que arreglando tu jardín participas en ayudar el mundo», reflexiona. Más allá de esta premisa, el referente local asume que «una empresa es una cuenta de resultados, pero también tiene que implicarse en actividades del entorno».
De esta manera, Clemente destaca la palabra «ilusión» en la «gran caminata» que se presenta por delante. El creador de Aciturri expone que con la nueva sede no se conseguirá todo por sí solo. Tocará apretar y «la Fundación tendremos que moverla», asevera el empresario, quien guarda en su mente el destino que sueña para la entidad. Más allá de este principio altruista, la casa de la Fundación también servirá para punto de acogida en aspectos empresariales. Así, el gallinero en el que empezó el empresario mirandés y la casa anexa se repartirán para varias funciones.
El piso superior se utilizará por el personal de la propia compañía «y si hay una reunión de directivos o si viene un cliente especial le llevaremos allí», afirma Clemente. Así, mostrará el origen de una compañía con miles de empleados, con importantes volúmenes de negocio tanto en la parte de aeroestructuras -donde posee el 49%- como en la parte de motor.
De todas formas, el fundador de Aciturri matiza que «aún estamos concretando el proyecto». Por ahora, las obras han comenzado «con el básico» y queda pendiente el de ejecución, pero el referente local avanza que «va a ser una sede muy bonita, no va a ser como la Casa de Las Cadenas, aunque hemos contratado a la misma constructora y los mismos arquitectos», en referencia a la empresa mirandesa Ojembarrena y al estudio Escribano-Arrieta.
Dentro de la vivienda, su parte baja aún deben concretarse para establecer la estructura organizativa de la propia Fundación, «porque todo eso hay que gestionarlo», pero se quiere que la entidad «tenga su lugar, tenga su marca y su gente, pero las cosas hay que trabajarlas», reitera Clemente.
El fundador del gigante aeronáutico ya tiene experiencia al frente de la Fundación Caja de Burgos y detalla que la de Aciturri heredó la actividad social que se hacía de una manera integrada en la propia empresa hasta varios dos años. El mirandés remarca que la «ayuda social» guiará el camino, aunque indica que en la actualidad ya participan en algunos proyectos. Destaca «la lucha contra el cáncer y tenemos uno muy bonito junto a la Universidad de Navarra, que ha sido reconocido por la revista más prestigiosa del mundo en este tipo de tratamientos», aplaude Clemente. Esta actuación se espera que pueda dar un salto en 2027 con un primer ensayo en pacientes afectados con melanoma y cáncer de páncreas, colon o pulmón.
Más allá de esto, «hemos apadrinado un centro de niños abandonados, para ayudarles a que inicien sus estudios cuando la administración termina de protegerlos», expone el empresario, quien añade que este proyecto estaba dentro de la obra social de Aciturri desde «hace muchos años». De manera puntual, esperan poder colaborar con el tejido asociativo local y el mirandés resume que «tenemos muchas ganas de hacer muchas cosas con nuestra fundación».
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