La entidad reafirma su «compromiso» con Miranda de Ebro con la puesta en servicio de un centro que unificará su actividad en el casco histórico con la intención de revitalizarlo. Ha invertido 6,5 millones en la rehabilitación del inmueble y la compra de espacios aledaños

Gines Clemente y Rafael Barbero, presidente y director general de la Fundación Caja de Burgos, junto a Paula Morais, responsable de la Casa de las Cadenas. ÓSCAR CORCUERA

El entusiasmo se palpaba en el cálido ambiente que reinaba en el edificio a estrenar. El propio Ginés Clemente, a ratos como máximo representante de la Fundación Caja de Burgos, a ratos como mirandés de pura cepa, encarnaba la satisfacción por lo logrado y, sobre todo, por «lo que está por llegar». Tanto, que ejercía incluso de apasionado anfitrión en el que ya se perfila como corazón de la entidad que preside en la ciudad del Ebro. Mostraba con veneración el resultado del minucioso trabajo ideado por el estudio AU Arquitectos y ejecutado por la constructora local Ojembarrena, artífices materiales del renacer de la Casa de las Cadenas, y aledaños, como «motor de transformación» y símbolo, además, de la «apuesta firme» por Miranda de la institución que unificará en ella su actividad con el propósito de convertir este emblemático inmueble en referente y «punto de encuentro».

La Casa de las Cadenas, vista desde el lado contrario del río Ebro. ÓSCAR CORCUERA

En su intervención, Clemente quiso enmarcar el proyecto en la trayectoria histórica de la entidad y en su estrecho vínculo con la ciudad. «Durante décadas fuimos una entidad cercana y comprometida con las personas y con Miranda», recordó, para subrayar que, pese a la desaparición de la actividad financiera, «no dejamos de estar, ni de comprometernos». De esa evolución, explicó, nace el empeño de la actual Fundación Caja de Burgos, que, en su centenario, «mantiene ese mismo espíritu adaptado a una nueva realidad», con el anhelo de «ser útiles y generar oportunidades reales», afirmó su presidente.

La Casa de las Cadenas se sitúa frente al Ayuntamiento de Miranda de Ebro. ÓSCAR CORCUERA

A tal afán responde la puesta en marcha de la Casa de las Cadenas, que abrirá sus puertas el próximo 12 de mayo y cumple con la misión de «recuperar espacios con historia para ponerlos al servicio de la ciudadanía» convertidos en una «herramienta» de futuro. «Creemos en Miranda, en su desarrollo y en su gente», aseveró Clemente, convencido de que la inversión de 6,5 millones que requería transformar este rincón en el «espacio abierto, dinámico y accesible» que se llenará de vida a lo largo de 2026 (como hito del centenario y del plan estratégico que culmina este año precisamente) «es una forma muy clara de decir que seguimos aquí».

Ginés Clemente capitaneó la visita guiada a los medios de comunicación, junto a los responsables del equipo técnico que diseñaba la rehabilitación ÓSCAR CORCUERA

Así, la Casa de las Cadenas comienza una nueva etapa con la idea clara de ser «un lugar de conexión, en el que pasen cosas». ¿Cómo? Con una programación «diversa y de calidad», tal y como avanzó el director general de la Fundación Caja de Burgos, Rafael Barbero, para detallar que el centro articulará su actividad en torno a cinco grandes áreas: cultura, emprendimiento, medio ambiente, salud y bienestar y cohesión social. Explicó, además, que el objetivo es convertir el espacio en un enclave «en constante movimiento», abierto a la colaboración con entidades públicas y privadas y capaz de ofrecer propuestas de manera continua a la ciudadanía.

En un rincón de la planta baja se podrán contemplar varios muebles de los antiguos ocupantes, a modo de museo. ÓSCAR CORCUERA

El director general de Fundación Caja de Burgos, Rafael Barbero, y la responsable de Cultura e Innovación Educativa, Beatriz Rodríguez, en la presentación del avance de la programación por el centenario de la entidad.
Burgos

Ginés Clemente y Rafael Barbero en el patio de butacas del auditorio, totalmente retractil en apenas un par de minutos. ÓSCAR CORCUERA

Un nuevo y vanguardista auditorio, con aforo para más de 230 espectadores y un innovador sistema que permite replegar los asientos en apenas dos minutos para disponer del espacio diáfano, permitirá acoger eventos de distinta índole y enriquecer la agenda de la ciudad, a la que antaño Caja de Burgos aportaba con el aula cultural que en su momento cerró, precisamente «para poder contar con los recursos que nos permitieran brindar la oferta que Miranda merecía». El día ha llegado. Así, Barbero avanzó que la programación en la Casa de las Cadenas arrancará en junio con diversos conciertos como el del Orfeón Mirandés o Fetén Fetén y colaboraciones con ciclos musicales como Mirajazz o el Festival Solabarrieta.

En gran medida se han conservado elementos del edificio histórico, como las vigas o los muros de piedra que se ven en esta sala. ÓSCAR CORCUERA

El área de emprendimiento, por su parte, no tendrá que esperar, pues ya está operativa para atender a personas con ideas de negocio, a las que la Fundación Caja de Burgos acompañará en el desarrollo de sus proyectos, prestará espacios para trabajar y recursos para facilitar su sostenibilidad. «Queremos que este espacio sea un centro de impulso de la actividad económica de Miranda en el que a corto y medio plazo nazcan y crezcan empresas», indicó el director general de la entidad, que fijó como horizonte a perseguir el éxito de esta línea de actuación en la capital burgalesa, que se marcaba como meta la creación de 15 firmas al año y «hoy en día hay lista de espera». «No sé cuántas serán aquí, pero es el ejemplo a seguir», añadía, máxime cuando el 70% de los casos señalados sobreviven después de tres años de recorrido.

Galería recuperada con vistas al Ebro, ubicada en la zona de despachos. ÓSCAR CORCUERA

Los servicios vinculados a la salud y el bienestar se trasladarán desde el actual Interclub, en la calle Ronda del Ferrocarril, a partir del verano, e incorporará, además de actividad física, atención a la salud mental y servicios personalizados. Iniciativas de carácter medioambiental -de sensibilización, educación y participación- y también social orientadas a reforzar el tejido asociativo y la cohesión en la ciudad completarán la oferta de un centro que iniciará su andadura con un equipo inicial de cuatro personas «que sin duda crecerá a medida que aumente la actividad», auguró Barbero, sin precisar en qué medida y plazos. En todo caso, este proceso implicará también el cierre de las actuales instalaciones, que la Fundación Caja de Burgos prevé poner en venta dentro de su estrategia de concentrar actividad en un único espacio «para ganar eficiencia».

La Casa de las Cadenas cuenta con espacios de reuniones y eventos a disposición de los mirandeses. En la imagen la Sala Legado. ÓSCAR CORCUERA

El director general de la Fundación Caja de Burgos, Rafael Barbero, y su presidente, Ginés Clemente, avanzaron el programa de actividades con las que la entidad festejará sus cien años.
Burgos

Estas serán las vistas del gimnasio que se trasladará en verano desde el actual Interclub de la calle Ronda del Ferrocarril. ÓSCAR CORCUERA

La Casa de las Cadenas contará además con un presupuesto propio para el desarrollo de sus actividades, integrado dentro de las cuentas globales de la fundación, que este año ya contemplan el arranque del proyecto. En cuanto al funcionamiento, la vinculación variará según el área. Mientras la programación cultural será de acceso puntual mediante entradas, los servicios de salud y bienestar mantendrán un modelo más estable, similar al actual Interclub. En el ámbito del emprendimiento, tal y como ocurre en Burgos capital, será la propia fundación la que aporte recursos y acompañamiento a los proyectos.

Acceso a La Casa de las Cadenas desde la ribera del Ebro, perspectiva desde la que destacan sus nuevos ventanales. ÓSCAR CORCUERA

Más allá de cifras y citas, desde la Fundación Caja de Burgos insisten en que el éxito del proyecto no se medirá en términos de asistencia inmediata, sino en su capacidad para «generar impacto real» en la ciudad. «Nuestro reto no acaba hoy con la inauguración de este espacio, empieza hoy con su puesta en marcha», subrayó Rafael Barbero, que abogó por un desarrollo progresivo que permita consolidar el centro como referente a medio y largo plazo. La creación de empresas, la mejora del bienestar o la dinamización cultural serán algunos de los indicadores que la entidad analizará para evaluar si este motor recién encendido funciona como debe.

Una gran terraza servirá para actividades al aire libre o eventos, además de ofrecer a los usuarios del centro unas vistas extraordinarias. ÓSCAR CORCUERA

Patrimonio con futuro

No ocultaban Félix Escribano y Arancha Arrieta, de AU Arquitectos, la ardua labor que suponía ‘resucitar’ la Casa de las Cadenas. Exigía su recuperación un «delicado equilibrio» entre la máxima conservación del patrimonio y la funcionalidad de un edificio por el que, si se cumplen las expectativas, pasarán miles de personas al año. A tenor de la pasión con la que Ginés Clemente, presidente de la entidad que les encargó el trabajo, describía cada detalle del resultado final, lograban con creces el objetivo. La clave está en los detalles, al parecer. Sobre ellos ponía el foco el responsable de la Fundación Caja de Burgos en su visita guiada por las flamantes instalaciones. En los elementos preservados, como las vigas de madera o los muros de piedra, las puertas de cuidado artesonado -incluso las que no llevan a ninguna parte-, el pozo inesperado en el patio o el quejigo que luce en él, en memoria del castaño de Indias que otrora lo ocupó, y que asistirá a los eventos y espectáculos que este rincón albergará cuando llegue el buen tiempo. No era ayer el caso y sin embargo la lluvia no deslució la presentación en sociedad de un edificio que, como la Casa del Cordón, evoca con el símbolo que le da apellido su relación con la Casa Real. Fernando VII hizo en él parada y fonda y de aquella época conserva también algún vestigio. Al futuro, sin embargo, pertenecen las grandes cristaleras, el hormigón de los volúmenes añadidos que dialogan con el antiguo inmueble y albergan un versátil auditorio que multiplica los usos y, de paso, la relevancia de este «proyecto de ciudad» que mira al Ebro cara a cara con la intención de acercar aquende y allende.

En gran medida se han conservado elementos del edificio histórico, como las vigas o los muros de piedra que se ven en esta sala. ÓSCAR CORCUERA

Un quejigo luce en el patio de la Casa de las Cadenas, en memoria del gran castaño de indias que otrora ocupó este espacio. ÓSCAR CORCUERA

Cristalera con vistas al patio en la planta superior del edificio ‘añadido’ a La Casa de las Cadenas origina, que alberga el innovador auditorio. ÓSCAR CORCUERA

Espacio destinado a oficinas para las pymes impulsadas por la Fundación Caja de Burgos. ÓSCAR CORCUERA

Chimenea y marco preservados en el despacho principal. ÓSCAR CORCUERA

Acceso principal. ÓSCAR CORCUERA

Se han preservado casi todas las puertas originales, y de las que no hay una ‘muestra’ de su artesonado en la pared del patio. ÓSCAR CORCUERA

continua leyendo

Noticias relacionadas

  • La Casa de las Cadenas reabre sus puertas como centro de emprendimiento, social y cultural

    1308 palabras6,6 min lectura
  • El Correo: La Casa de las Cadenas de Miranda abrirá sus puertas el 12 de mayo y el Orfeón estrenará el auditorio

    1641 palabras8,3 min lectura
  • Visita del subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, al proyecto del Instituto para la Transición Justa en Oña

    394 palabras2,1 min lectura